La piel es uno de los órganos que más información sensorial nos aporta. Y muy frecuentemente está afectado aunque no lo sepamos. Separa el mundo externo y el interno y actúa exactamente igual que una tela. La piel y toda la parte interna (músculo, grasa, vísceras, tendones, nervios…) está unida en capas actuando como una unidad inseparable.

¿Qué quiere decir esto? Vamos a explicarlo de una manera interactiva.

Vamos a coger nuestra camiseta por la parte que cubre el ombligo para después tirar de ella hacia delante, ¿bien? Nos vamos a fijar en qué zona notamos la tensión del tejido. Este punto es el más importante porque toda la tensión se reparte en zonas lejanas como la parte de los hombros, la espalda o el cuello. Puede ser que notemos todas las zonas menos de la que estamos tirando.

Ahora imaginemos que tenemos una cirugía (por favor que ahora nadie se rompa la camiseta). Desde el momento que la herida empieza a cicatrizar comienza a repartir hilitos de tensión. Si esta tensión se va acumulando en el tiempo, al no movilizarla, tarde o temprano, tendrá consecuencia sobre articulaciones lejanas. Si le pedimos a alguien que tire de nuestra camiseta hacia abajo y adelante, nos va a dificultar extender nuestro tronco. Por la misma regla de tres, si tenemos una cicatriz por cesárea, que tira hacia delante y abajo, nos puede repercutir en los movimientos de las articulaciones de los hombros, el cuello o la espalda. Las articulaciones dejan de funcionar con su mecánica normal y son más vulnerables.

¿Qué podemos hacer para cuidar las cicatrices?

En cicatrices recientes por cirugia:

  • Desde el primer momento mover la cicatriz desde la piel sana sin que moleste y respetando su curación.
  • Realizar bien la cura y tomar sustancias como omega 3 o zinc que mejorar la cicatrización.
  • Estar tranquilos. Se ha estudiado que la cicatrización de los tejidos está relacionada con el estado emocional y el nerviosismo del paciente. Cesareas programadas tienen mayor índice de mala cicatrización (queloide) que las que se realizar por urgencia.
  • Técnicas de electroterapia aplicadas por un fisioterapeuta. La musculatura sana que rodea a una cirugía es así movilizada y drena indirectamente todo los residuos metabólicos.

En cicatrices que pueden tener la edad de nuestros hijos:

  • Movilización y masaje progresivo de la cicatriz en la zona dolorosa al pellizco.
  • Técnicas fasciales donde conseguimos la recuperación de la tensión corporal normal y que las articulaciones puedan trabajar sin lastres.
  • Técnicas con ganchos y ventosas para tratar donde la mano llega con dificultad.
  • Técnicas relacionadas con el sistema nervioso. Liberando al sistema nervioso central de una zona que envía nocicepción constante.
  • Vendaje neuromuscular como tratamiento constante una vez que el paciente sale de consulta.

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