No, algo que es fisiológico y normal dentro del funcionamiento del cuerpo humano no debe generar dolor y, por lo tanto, no puede considerarse normal. Sobre todo si son dolores muy grandes e incapacitantes que se alargan durante varios días.

El útero está preparado, mes a mes, para un posible embarazo. Si este no se produce, el endometrio se degrada, crea el sangrado menstrual y posteriormente vuelve a regenerarse para estar preparado para albergar al feto. Si este fenómeno produce fuertes dolores significa que alguna parte del sistema hormonal no está trabajando a la normalidad. Y que el estrógeno (producido por el ovario) tiene dificultades para producirse o, el órgano que lo degrada, no tiene la capacidad suficiente. Es decir, el hígado puede ser que no trabaje del todo bien.

Estos dos órganos, junto con el intestino, pueden considerarse los más importantes si hablamos de esta patología. Sin embargo, no debemos olvidarnos del resto del sistema hormonal ya que en el mundo de las hormonas, en el momento que algo no está funcionando a la normalidad, todos los órganos hormonales tienen una afectación mayor o menor que repercute en el trabajo normal del eje endocrino.

Recuerdo hace unas semanas que una chica joven vino a consulta por dolor en las rodillas cuando realizaba su deporte habitual en el gimnasio. En la exploración comprobamos y le demostramos, con nuestra filosofía test, re-test, que la falta de movilidad y deslizamiento de una cicatriz en el abdomen, producida por una operación, le estaba dando problemas. En esa sesión trabajamos la cicatriz y alguna cosilla más. Tres semanas después volví a verla y me comentó que se encontraba mucho mejor, sin problemas para hacer deporte y que, para su sorpresa, no le había molestado nada la menstruación. En su caso, tenía una cicatriz adherida  cerca del territorio del ovario derecho que, probablemente,  repercutía en la funcionalidad del órgano y en el conjunto del sistema neuroendocrino.

Otros factores como la mala alimentación (donde el hígado no da abasto) y el estrés  pueden producir: que baje el rendimiento endocrino, el cuerpo cree adaptaciones patológicas, desemboque en dolor o nos deje vulnerables a situaciones que no deben darnos problemas como hacer ejercicio, trabajar con el ordenador, coger a nuestros hijos en brazos, etc .

Este último factor, donde los factores bio-psico-sociales entran en juego, es muy importante ya que la distribución de hormonas se altera ante un estrés mantenido durante semanas o meses. Nuestro cuerpo ha sido diseñado para sobrevivir y, para ello, en un momento cualquier de estrés se generan hormonas que activan las glándulas suprarrenales y el sistema inmunitario. El problema se halla en que el león del que huíamos hace miles de años se ha convertido en la hipoteca, no llegar a final de mes, problemas con el trabajo… En el momento que el estrés perdura por semanas y meses este nos genera problemas orgánicos.

Por otro lado un estrés agudo, como los cambios de temperatura, el deporte a alta intensidad, duchas de aguas frías o ayunos intermitentes han demostrado su beneficio para normalizar el eje hormonal.

¿El tratamiento con fisioterapia y osteopatía puede ayudar en el dolor menstrual?

Sí, nuestra función profesional es hallar y trabajar con terapia manual la parte del cuerpo que está alterando el sistema nervioso autónomo y resolver así sus consecuencias. Por otro lado, una vez encontramos el problema podemos aconsejar hábitos de vida saludables para cada glándula en concreto. Un ejemplo de esto podría ser tener un correcto ritmo circadiano.

En ocasiones es necesario derivar al médico para ver si el paciente requiere algún tipo de medicación o necesita resolver por medio de terapia psicológica algún evento al que se enfrenta diariamente.

¿Al tener dolor menstrual y practicar deporte de manera regular, tengo más riesgo de lesión?

Sí, con un sistema hormonal que no trabaja adecuadamente el riesgo de lesión y de recuperación post-lesión aumentan. Los buenos equipos profesional femeninos pasan un cuestionario diario en el que indican al equipo médico, fisioterapeutas y preparadores físicos en que fase del ciclo menstrual están para  bajar el entrenamiento si lo requiere.

¿Qué puedo hacer por mi cuenta si sufro dolor menstrual?

Buena alimentación, buen descanso, duchas de agua fría (1 minuto) y ayunos intermitentes pueden ser unos consejos universales. No obstante conviene tener un diagnostico preciso si el dolor perdura y una buena pauta nutricional.

¿Son recomendables los anticonceptivos orales?

Aunque mejoran el dolor menstrual, hay que tener en cuenta que se administra estrógeno artificial para inhibir el eje HPA (hipotálamo-pituitaria-adrenal), es decir, el hipotálamo y la hipófisis deja de trabajar ya que por lo que trabajan ya lo han conseguido por vía oral. Por un lado no se soluciona ningún problema, sino que es un apaño temporal para evitar el dolor. Por otro lado, si el problema es la degradación del estrógeno y el hígado no tiene buena capacidad, en el momento que se administre mucha hormona puede que el dolor empeore.  En ambos casos el problema original no se soluciona y no es recomendable su uso de manera indefinida.

Hay muchas recomendaciones mejores como una buena alimentación o una buena pauta de sueño.

¿Cuántas sesiones se requieren para poder solucionarlo?

No son recomendables muchas sesiones, el buen diagnóstico es lo más importante. El tratamiento de la chica que he nombrado fue una cicatriz en una sesión y sin la intención de tratarle el dolor menstrual.  Al tratar el problema original desaparecen todas las adaptaciones patológicas.

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