Seguro que conoces a muchas personas que van al gimnasio con la intención de trabajar mucho el glúteo y lo único que desarrollan es la pierna cada vez más y más. O tal vez te ha pasado que, al hacer deporte, echas todo el trabajo a la espalda, ¿puede ser? En estas situaciones debemos tener en cuenta que para fortalecer una determinada musculatura, nuestro cerebro debe aprender a utilizarla de manera eficiente. Si esto no se produce es comparable a no optimizar el tiempo al llegar a un sitio: podemos buscar en internet la ruta y predecir cuándo y cómo pasará el transporte público o podemos salir a la calle sin ninguna información y perder tiempo y energía preguntando o descifrando mapas de manera improvisada de la mejor manera posible que conocemos.

De estas dos opciones la primera necesita una pequeña inversión de energía inicial para después utilizar esta ruta cada vez que la necesitemos de manera sencilla. La segunda no requiere entrenamiento, pero desperdicia una gran energía siempre. Si quieres saber si optimizas el ejercicio presta atención, estoy seguro que lo vas a agradecer mucho.

Volvamos al gimnasio del que he empezado hablando al principio. Si estas familiarizado con él conocerás los dos ejercicios de glúteos más utilizados: el hip thrust y el puente de glúteos (a una pierna, dos piernas, con pelota de Pilates o en diferentes alturas). Estos dos ejercicios realizan la función del glúteo mayor, es decir, la extensión de cadera. En cualquier deporte este musculo es muy importante para generar un buen impulso y amortiguación en la carrera.

Aunque el lector sea una persona que no hace deporte, un deportista amateur o uno profesional, me gustaría que ahora, o cuando llegues a casa, realices un puente de glúteos y estés atento a que musculatura está trabajando.

Hay 4 opciones: los cuádriceps, los isquiotibiales, los glúteos o la zona lumbar.

El ejercicio es simple: boca arriba, doblar rodillas, apoyar los pies, levantar el culete todo lo que se pueda y mantener arriba arriba un tiempo. ¿Fácil no?

El ejercicio se llama puente de glúteos y muchas personas pensarán por que tiene ese nombre ya que solamente se siente las piernas o las lumbares… si esto sucede te tengo que dar una mala noticia de la cual no tienes que preocuparte porque tiene solución: tu glúteo no está trabajando prácticamente nada y estas desperdiciando energía al sobrecargar una musculatura que no debe intervenir. Esto suele pasar en personas que realizan mucho deporte sin una buena activación neuromuscular: “Cuanto más ejercicio hago, más se me carga la espalda”.

Lo más económico para nuestro cuerpo es utilizar el glúteo mayor en ese gesto para ahorrar energía. Sin embargo estamos por un camino perdido: sin una ruta establecida, sin conexión a internet  y haciéndolo lo mejor posible para llegar a nuestro objetivo que es subir el culete arriba. Nuestro cuerpo no sabe utilizar lo más útil  e intenta hacer el gesto lo mejor posible con lo que puede.

Nuestra función sanitaria es activar esa conexión entre el cerebro y el musculo para enseñar al cuerpo que se puede realizar movimientos de la mejor manera posible y sin generar problemas. No tiene ningún sentido correr apretando los músculos del cuello al igual que tampoco lo tiene hacer una clase de glúteos abdomen y piernas (GAP) utilizando las lumbares solamente.

¿Esto quiere decir que el ejercicio es malo? Rotundamente no; es preferible hacer cualquier deporte y moverse, aunque sea de la forma menos ideal, a tener una vida sedentaria. Sin embargo muchos deportistas solo trabajan con unos poquitos músculos y esa ruta neuronal solo lleva a un mayor riesgo de lesión de la musculatura utilizada. Por otro lado no se están utilizando músculos que nos permiten una mayor estabilidad, esto se traduce en que cosas inofensivas  de la vida diaria nos pueden afectar con mayor intensidad.

¿Hay más músculos como el gluteo?

Ocurre en mas grupos musculares como en la escapula o en el pie. Una correcta valoración y reeducación es lo que genera que una persona mejore de su problema y que un deportista le saque partido a su rendimiento deportivo reduciendo el riesgo lesional.

¿Qué es lo que puedo hacer?

Entrenar una musculatura fuerte es tan sencillo como hacer lo que queramos. Sin embargo para entrenar lo débil requiere una guía por un profesional sanitario con gran conocimiento de la anatomía para facilitar que el musculo débil empiece a trabajar para después integrarlo en nuestra vida diaria o deportiva.

En lo que debemos fijarnos en el ejercicio es en que estamos trabajando y variar de una forma u otra el ejercicio hasta notar el musculo implicado. En los gimnasios debemos fijarnos en el dibujo de la maquina.

Conclusiones:

Podemos trabajar con un ejercicio ideal para un músculo, sin embargo si este no tiene una buena conexión con el cerebro (neuromuscular) este nunca se va a ejercitar.  Esto tiene dos consecuencias principalmente:

  • Perdemos la función y la estabilidad
  • Otra musculatura asume el trabajo de la que esta “dormida” en unas peores condiciones biomecánicas. Se trabaja con un musculo que no está diseñado para ese ejercicio. Ese músculo se sobrecarga y puede lesionarse.

La ayuda de un profesional sanitario con conocimientos de anatomía es interesante para  ayudarte en esta situación y no suele requerir mucho tiempo para despertar la musculatura, lo más complicado es el inicio.

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