El dolor debajo de los dedos del pie, especialmente en la zona del antepié, es una consulta frecuente. Puede aparecer al caminar, correr o permanecer mucho tiempo de pie y, en algunos casos, llegar a producir la sensación de estar pisando una piedra.
Habitualmente se utiliza el término metatarsalgia para describir el dolor localizado en esta región. Sin embargo, la metatarsalgia no identifica por sí sola la causa: diferentes estructuras y patologías pueden producir dolor en la misma zona.
Por ello, localizar correctamente las molestias y determinar qué las provoca resulta fundamental para elegir el tratamiento adecuado.
¿Qué es la metatarsalgia?
La metatarsalgia es un término utilizado para referirse al dolor localizado en la región de las cabezas de los metatarsianos, situada aproximadamente debajo del nacimiento de los dedos.
Puede afectar a un único punto o extenderse por una zona más amplia del antepié.
En algunos pacientes aparece únicamente después de caminar o correr durante cierto tiempo. En otros, las molestias pueden llegar a dificultar actividades cotidianas.
¿Por qué puede doler debajo de los dedos?
Existen diferentes causas que pueden producir síntomas en esta zona.
Sobrecarga del antepié
El aumento de presión sobre determinadas cabezas metatarsales puede producir dolor durante la carga.
La distribución de las presiones depende de múltiples factores, entre ellos las características del pie, la movilidad de las articulaciones, determinadas deformidades, el calzado y la actividad realizada.
Cuando existe una sobrecarga mantenida también pueden aparecer callosidades en las zonas que reciben mayor presión.
Neuroma de Morton
El neuroma de Morton puede producir dolor en el antepié, habitualmente entre los metatarsianos.
Además del dolor, algunos pacientes describen quemazón, hormigueo, calambres o sensación eléctrica que puede extenderse hacia los dedos.
Estos síntomas pueden empeorar con determinado calzado y durante actividades que aumentan la presión sobre el antepié.
Lesiones de la placa plantar
La placa plantar es una estructura situada en la parte inferior de las articulaciones metatarsofalángicas que contribuye a su estabilidad.
Su lesión puede producir dolor localizado debajo de la base de uno de los dedos y, conforme progresa, pueden aparecer cambios en la posición del dedo afectado.
Fractura por estrés
Los metatarsianos pueden sufrir fracturas por estrés como consecuencia de cargas repetidas.
Debemos sospecharlas especialmente cuando existe un punto de dolor muy localizado que aumenta con la actividad, sobre todo después de un incremento importante del volumen de entrenamiento o actividad física.
Callosidades y helomas
Una hiperqueratosis localizada puede producir una sensación de pinchazo o dolor durante el apoyo.
Eliminar periódicamente la dureza puede aliviar temporalmente las molestias, pero cuando reaparece con frecuencia conviene valorar por qué se concentra tanta presión en ese punto.
Alteraciones articulares
Las propias articulaciones del antepié también pueden ser origen del dolor. Procesos inflamatorios, degenerativos o determinadas deformidades pueden producir síntomas similares a una metatarsalgia mecánica.
Por eso es importante no utilizar el término metatarsalgia como diagnóstico definitivo sin estudiar su origen.
¿Por qué parece que tengo una piedra dentro del zapato?
La sensación de “tener una piedra en el zapato” es una descripción que algunos pacientes utilizan cuando presentan dolor en el antepié.
Puede aparecer en diferentes patologías y resulta especialmente conocida en pacientes con neuroma de Morton, aunque esta sensación por sí sola no permite diagnosticarlo.
Si además existe hormigueo, quemazón o dolor que se dirige hacia los dedos, es importante valorar la posible afectación de estructuras nerviosas.
¿Puede deberse al calzado?
Sí, el calzado puede influir en determinados dolores del antepié.
Los zapatos estrechos en la zona de los dedos pueden aumentar la compresión, mientras que determinados tacones desplazan una mayor parte de la carga hacia el antepié.
Sin embargo, cambiar de calzado no siempre soluciona el problema. Cuando las molestias persisten, debemos determinar qué estructura está produciendo el dolor.
¿Cómo se diagnostica la causa?
La exploración comienza localizando exactamente dónde aparece el dolor y qué maniobras consiguen reproducirlo.
También valoramos las articulaciones, la piel, posibles deformidades y el comportamiento del pie durante la carga.
En determinados casos puede resultar útil complementar la exploración mediante ecografía musculoesquelética, análisis de presiones plantares u otras pruebas de imagen, dependiendo de la sospecha clínica.
¿Es necesario realizar un estudio de la pisada?
No en todos los casos.
Cuando existen indicios de que la distribución de cargas o el funcionamiento del pie pueden estar relacionados con el problema, el estudio biomecánico puede aportar información adicional.
El análisis de las presiones plantares permite estudiar cómo se distribuye la carga bajo el pie, pero sus resultados siempre deben interpretarse junto con la exploración clínica.
¿Necesito plantillas para una metatarsalgia?
No necesariamente.
Las plantillas personalizadas pueden formar parte del tratamiento cuando existe una alteración mecánica susceptible de beneficiarse de ellas, por ejemplo para modificar o redistribuir determinadas cargas.
Pero una metatarsalgia puede tener diferentes causas y algunas necesitan tratamientos completamente distintos.
Por eso, el tratamiento debe dirigirse al origen del dolor, no simplemente al lugar donde duele.
¿Cuándo acudir al podólogo?
Conviene realizar una valoración cuando:
- El dolor aparece repetidamente al caminar o correr.
- Las molestias están aumentando progresivamente.
- Existe un punto especialmente doloroso.
- Aparecen hormigueo, quemazón o sensación eléctrica.
- Existe una callosidad dolorosa que reaparece continuamente.
- Observas cambios en la posición de alguno de los dedos.
- El dolor comenzó después de aumentar considerablemente la actividad física.
- Las molestias están modificando tu forma de caminar.
Si existe imposibilidad para apoyar, inflamación importante después de un traumatismo u otros síntomas de aparición brusca, puede ser necesaria una valoración más rápida.
Valoración del dolor del antepié en Albacete
En Clínica Moncayo realizamos la valoración podológica del dolor en el antepié para identificar qué estructuras pueden estar implicadas y determinar las opciones de tratamiento más adecuadas.
Cuando está indicado, podemos complementar la exploración con ecografía, estudio biomecánico y análisis de presiones plantares.
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Preguntas frecuentes
¿Metatarsalgia y neuroma de Morton son lo mismo?
No. Metatarsalgia describe dolor localizado en el antepié. El neuroma de Morton es una patología concreta que puede producir dolor en esa región, frecuentemente acompañado de síntomas como quemazón u hormigueo.
¿Por qué me duele la almohadilla del pie?
La zona que coloquialmente denominamos almohadilla corresponde al antepié y soporta una carga importante durante la marcha. Sobrecargas, callosidades, lesiones articulares, nerviosas o de otras estructuras pueden producir dolor.
¿La metatarsalgia puede producir callos?
Una distribución elevada de presión sobre determinadas zonas puede favorecer tanto la aparición de dolor como la formación de hiperqueratosis. Sin embargo, no todos los pacientes con metatarsalgia presentan callosidades.
¿Debo dejar de caminar si tengo metatarsalgia?
Depende de la intensidad y de la causa. Si una determinada actividad reproduce claramente el dolor, puede ser necesario modificar temporalmente la carga hasta identificar el origen del problema y establecer el tratamiento.