El dolor en el lateral del pie, especialmente en su borde externo, puede aparecer al caminar, correr o después de sufrir una torcedura. En algunos casos se trata de una sobrecarga pasajera, pero también puede estar relacionado con lesiones de tendones, huesos, articulaciones o ligamentos.

La zona externa del pie incluye estructuras como el quinto metatarsiano, el cuboides y los tendones peroneos, por lo que localizar exactamente dónde aparece el dolor resulta fundamental para determinar su posible origen.

¿Por qué puede doler la parte externa del pie?

Existen diferentes causas. El momento en el que comenzó el dolor, la presencia de un traumatismo y los movimientos que lo provocan pueden ayudarnos a orientar el diagnóstico.

Tendinopatía de los peroneos

Los tendones peroneos recorren la parte externa del tobillo y del pie y participan en su movimiento y estabilización.

La sobrecarga de estos tendones puede producir dolor en la región lateral, especialmente durante la actividad física. Es un problema que puede aparecer en corredores y otros deportistas.

El dolor puede localizarse detrás del maléolo externo o continuar hacia diferentes zonas del borde lateral del pie dependiendo del tendón y de la región afectada.

Fractura del quinto metatarsiano

El quinto metatarsiano es el hueso largo situado en el borde externo del pie y constituye una localización importante cuando existe dolor en esta zona.

Puede lesionarse tras una torcedura o traumatismo, pero también existen lesiones relacionadas con cargas repetidas.

Un dolor muy localizado sobre el hueso, especialmente si comenzó después de un traumatismo y se acompaña de inflamación o dificultad para apoyar, debe ser valorado para descartar una fractura. La fractura del quinto metatarsiano forma parte del diagnóstico diferencial habitual del dolor lateral.

Esguince de tobillo

Una torcedura de tobillo puede producir dolor que no se limita únicamente a la articulación.

Los ligamentos de la región lateral pueden lesionarse y el paciente puede percibir molestias tanto alrededor del maléolo como hacia el lateral del pie.

Además, después de un esguince debemos explorar otras estructuras que también pueden haberse lesionado durante el mismo traumatismo.

Síndrome del cuboides

El cuboides es uno de los huesos del mediopié y se encuentra en su región lateral.

Determinadas alteraciones alrededor de las articulaciones del cuboides pueden provocar dolor en la zona media y externa del pie, que suele aumentar durante la carga. Puede aparecer después de un traumatismo o asociado a actividades que someten repetidamente esta región a estrés.

No obstante, el dolor en esa localización no significa automáticamente que exista un síndrome del cuboides, ya que otras lesiones pueden producir síntomas similares.

Fracturas por estrés

Las cargas repetidas también pueden producir lesiones óseas sin que exista un traumatismo importante.

Las fracturas por estrés son especialmente relevantes en personas que corren, realizan deportes de impacto o han aumentado bruscamente su nivel de actividad.

Es frecuente que el dolor aumente progresivamente con la carga y que exista una zona bastante localizada y sensible a la presión.

Juanete de sastre

El juanete de sastre o bunionette produce una prominencia en la zona externa del pie, aproximadamente en la articulación del quinto dedo.

Puede provocar dolor debido a la presión y al roce con el calzado, además de inflamación de los tejidos próximos.

En estos casos suele ser relativamente sencillo para el paciente identificar que las molestias se concentran sobre una prominencia visible o palpable.

¿Por qué me duele el lateral del pie al caminar?

Cuando el dolor aparece principalmente al apoyar o caminar, debemos determinar qué estructuras reciben carga en la zona dolorosa.

La localización resulta especialmente útil:

  • Si duele cerca del tobillo, debemos valorar ligamentos y tendones.
  • Si existe un punto doloroso sobre el quinto metatarsiano, debemos descartar una lesión ósea.
  • Si las molestias se concentran en el mediopié, pueden estar implicadas las articulaciones de esta región.
  • Si existe una prominencia junto al quinto dedo, debemos valorar un posible juanete de sastre.

Esta orientación no sustituye a la exploración, pero explica por qué dos pacientes con “dolor en el lateral del pie” pueden necesitar tratamientos completamente diferentes.

Dolor lateral del pie después de correr

En corredores es importante conocer si el dolor apareció después de aumentar la distancia, intensidad o frecuencia de los entrenamientos.

Un dolor inicialmente leve que reaparece al correr y aumenta progresivamente no debería ignorarse simplemente porque permita continuar entrenando.

Entre otras posibilidades debemos valorar estructuras tendinosas y óseas, especialmente cuando existe dolor muy localizado.

También puede ser necesario estudiar la mecánica de carrera cuando la exploración indica que determinados movimientos o cargas pueden estar contribuyendo al problema.

¿Puede deberse a la forma de pisar?

En algunos pacientes, la forma en la que se distribuyen las cargas durante la marcha o la carrera puede contribuir a sobrecargar determinadas estructuras.

Sin embargo, no todo dolor lateral se debe a una “mala pisada” y realizar un estudio biomecánico no significa necesariamente que el paciente necesite plantillas.

Primero debemos identificar qué estructura está provocando los síntomas. Cuando existe una indicación, la valoración biomecánica y el análisis de presiones plantares pueden complementar la exploración.

¿Cómo se diagnostica?

La valoración comienza localizando el dolor y estudiando cómo apareció.

Durante la exploración podemos valorar huesos, articulaciones, tendones, ligamentos y movilidad del pie y del tobillo.

Dependiendo de la sospecha clínica, puede ser necesario complementar la exploración con ecografía musculoesquelética u otras pruebas de imagen.

En determinadas lesiones óseas, una radiografía inicial puede incluso no ser suficiente, por lo que las pruebas deben seleccionarse según los hallazgos clínicos.

¿Qué puedo hacer si me duele el lateral del pie?

El tratamiento dependerá de la causa.

Si las molestias comenzaron después de un aumento puntual de actividad, inicialmente puede ser razonable reducir temporalmente aquello que reproduce claramente el dolor y revisar el calzado utilizado.

Sin embargo, mantener durante semanas reposo, antiinflamatorios, plantillas u otros tratamientos sin conocer el diagnóstico puede retrasar el tratamiento adecuado.

Una lesión tendinosa, una fractura y un problema articular pueden doler en una zona muy parecida y requieren abordajes diferentes.

¿Cuándo acudir al podólogo?

Conviene realizar una valoración si:

  • El dolor persiste o aumenta progresivamente.
  • Existe un punto muy doloroso en el borde externo del pie.
  • Las molestias reaparecen cada vez que corres o haces deporte.
  • Existe inflamación o hematoma.
  • El problema comenzó después de una torcedura o traumatismo.
  • El dolor dificulta caminar con normalidad.
  • Has tenido recientemente un esguince de tobillo.
  • El dolor no mejora después de reducir temporalmente la actividad.

Si existe una deformidad evidente, dolor muy intenso tras un traumatismo o imposibilidad para apoyar, puede ser necesaria una valoración médica urgente.

Valoración del dolor lateral del pie en Albacete

En Clínica Moncayo realizamos la valoración podológica del dolor en el pie para identificar qué estructuras pueden estar implicadas y determinar el tratamiento adecuado.

Cuando está indicado, podemos complementar la exploración con ecografía musculoesquelética, estudio biomecánico y análisis de presiones plantares.

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Preguntas frecuentes

¿Qué hay en la parte externa del pie?

En esta región encontramos diferentes estructuras óseas, articulares y tendinosas. Entre ellas se encuentran el quinto metatarsiano, el cuboides y parte del recorrido de los tendones peroneos.

¿Por qué me duele el borde externo del pie al correr?

Puede deberse a diferentes causas, desde una sobrecarga tendinosa hasta una lesión ósea. Si el dolor reaparece con cada entrenamiento o aumenta progresivamente, conviene identificar su origen antes de continuar aumentando la carga.

¿Cómo sé si me he fracturado el quinto metatarsiano?

El dolor localizado, la inflamación y la dificultad para apoyar después de una torcedura o traumatismo pueden hacer sospechar una fractura, pero el diagnóstico requiere una valoración clínica y, cuando está indicado, pruebas de imagen.

¿Necesito plantillas si apoyo demasiado por fuera?

No necesariamente. Primero hay que valorar si existe realmente una alteración biomecánica relevante y si está relacionada con los síntomas. Las plantillas deben tener una indicación concreta.