Después de muchos días seguidos de comidas copiosas con amigos, compañeros de trabajo y familiares, es momento de “arreglar” los excesos navideños. Nunca es tarde para aprender a comer partiendo de la dieta Mediterránea, alimentos fácilmente accesibles en nuestros supermercados y tiendas habituales. 

Puede ser que en estos días festivos, (al haber cuidado poco a nuestro cuerpo incrementando la ingesta de alimentos más calóricos y grasos de lo habitual, acompañado de un descenso en la actividad física) tengamos sensación de estar hinchados, suframos  dolores de cabeza, pesadez… Por lo que, los primeros días, deberíamos cuidarnos a base de alimentos menos calóricos para sentirnos mejor.

Lo primero de todo es saber que la mejor manera de empezar a recuperar nuestra figura con el nuevo estilo de vida, es hacer las cinco comidas al día. No podemos  caer en la falsa creencia de suprimir alguna de las comidas, pues pasar largas horas sin comer precisamente no suele ayudar a adelgazar.

Las comidas principales

Los desayunos y las cenas pueden ser más suaves. Por ejemplo, un té o una infusión acompañado de unas tostadas con aceite de oliva virgen extra y una pieza de fruta para empezar el día. Para terminarlo, alimentos depurativos de bajo aporte calórico ( alcachofa, espárragos, cardo, berenjena…) y una pieza de fruta como manzana o pera ( activan la acción depurativa del riñón) sería lo ideal.

En las comidas, una ensalada de primero sería muy buena opción, ya que los alimentos crudos ayudan a tener mejores digestiones. En los segundo, es preferible optar carnes blancas y magras como el pollo, pavo o el conejo, los pescados, cocinados bien a la plancha o al horno. Respecto a los postres, ya ha pasado la hora de los polvorones, turrones y mantecados, es mejor sustituirlos por una pieza de fruta como la manzana o la pera.

La media mañana y la merienda, también son importantes, un yogur ( que también favorece la digestión) o una infusión de manzanilla.

No podemos olvidarnos de la fibra, ya que juega un papel importante al ser la encargada de aliviar el vientre hinchado y ayuda a evacuar. Si lo complementamos con dos litros de agua al día y una hora de actividad física nuestra digestión mejorará y las calorías no se acumularán en nuestro organismo.

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